Que grato es poder decir que después de mucho tiempo, hemos vuelto a la Tierra Media. Llega a nuestras pantallas. El señor de los anillos, La guerra de los Rohirrim. No es la primera vez que la obra del maestro J.R Tolkien se encuentra con la animación en El Señor de los Anillos, dirigida por Ralph Bakshi (1978). Supuso uno de los ejercicios cinematográficos de la época , además de ser la primera adaptación de esta inconmensurable obra cinematográfica.
En este caso todo el equipo que ideó y produjo la magnífica adaptación cinematográfica de la mano de Peter Jackson y su equipo traen a la pantalla grande un nuevo largometraje a modo de spin off , recuperando la técnica, la estética y la épica de las mencionadas adaptaciones .
El director Kenji Kamiyama agarra la batuta como director.
Este relevo es más que conveniente y más si tenemos en cuenta que esta película abraza un estilo anime ,para acompañar esta poderosa historia, por lo que la trayectoria y experiencia de Kamiyama en este estilo como autor de Ghost in the Shell (2002) y Blade Runner: El loto negro (2021) le da un valor artístico muy rotundo.
La película se sitúa 183 años antes de la historia contada en 'Las Dos Torres' y sigue a Helm Hammerhand, quien recibiera el apodo de Mano Martillo, un legendario rey de Rohan que debe defenderse del ejército de los Duledings de Wulf el cual busca venganza por la muerte de su padre Freca, miembro de la realeza de Rohan que se enfrentó a Helm en un consejo con nefastas consecuencias.
Es muy fácil verse rápidamente envuelto y atrapado en esta película y mas si eres un fan acérrimo de la obra de Tolkien y sus adaptaciones cinematográficas, ya que desde el minuto uno, se ve, escucha y siente como un capítulo más de tan amada trilogía.
Seria una pena que cierto grupo de espectadores eviten la película debido a su estilo animado , ya que se estarían perdiendo una buena película .
Sus personajes, guión y narrativa están muy bien escritos y la capacidad del largometraje por mantener toda tu atención mientras se sucede la historia es sobresaliente, las batallas te mantienen pegado a la butaca y la grandilocuencia y fineza técnica demuestra lo bien trabajada que está la película desde muchos ámbitos, el reparto de voces es absolutamente un acierto, escuchar estos personajes encarnados por reputados intérpretes es toda una experiencia auditiva ,
Miranda Otto, quien ejerce como narradora retomando el papel de Eowyn que ya encarnó previamente tanto en 'Las Dos Torres' como en 'El Retorno del Rey', Brian Cox ('Succession') como Helm Hammerhand, Gaia Wise como la hija de Helm, Luke Pasqualino ('Snatch') como Wulf, Laurence Ubong Williams como el sobrino y sucesor en el trono de Helm, y Shaun Dooley como Freca son algunos de los nombres que se encuentran dentro del elenco.
La guerra de Rohirrim es una película vitaminada de belicismo , absorbiendo por completo las multitudinarias batallas que Peter Jackson nos presentó en la trilogía original buscando esa coherencia editorial aportando una inconmensurable belleza gracias a su animación hiper realista en cuanto a lo referido a sus escenarios usando innovadoras técnicas de rotoscopia pero llevada al anime. Respetuosa con la obra y con muchas ganas de hacer las cosas bien , quizás narrativamente sea una película sencilla , pero esta sencillez ayuda a darle una coherencia y honestidad al largometraje. Es cierto que la película nació como un singular experimento cinematográfico, pero este que les escribe agradece enormemente la voluntad de querer hacer cosas nuevas. Nadie se planteó antes de esta película, contar una historia del señor de los anillos de la manera que aquí está contada , a priori pudiera parecer una locura , pero bendita locura. Estén muy atentos a la producción sonora y la acertada BSO compuesta por Stephen Gallagher que solapa sus propias composiciones con las de Howard Shore de manera muy natural. 4 estrellas sobre 5
¡Vayan al cine¡ . La Navidad se abre paso para llenar de Magia nuestros corazones y que mejor magia que aquella que nos ofrece el séptimo arte . Como siempre no nos despedimos diciendo adiós , nos despedimos diciendo . Banana y en este caso también podemos gritar ! ¡Por Rohan!