Si en 2020 las empresas tuvieron que adaptarse al nuevo escenario provocado por la pandemia, el conflicto actual entre Rusia y Ucrania, y el incremento de los precios de la energía, el transporte, las materias primas y los productos hacen que las compañías se encuentren en una situación poco predecible. La empresa valenciana de supermercados ha consolidado su servicio de compra online, elevando sus ventas hasta los 510 millones de euros.
En la comparecencia anual de presentación de resultados de Mercadona, celebrada ayer miércoles, Juan Roig, el presidente de la cadena, ha aprovechado para lanzar un mensaje de tranquilidad hacia los consumidores, afirmando que el abastecimiento de productos está garantizado, “puede haber algún momento puntual de falta de material, igual que sucede ahora con el aceite de girasol o de oliva o el de la harina, pero tenemos mercancías suficientes”.
En el 2021 la compañía ha elevado sus ventas un 3,3%, alcanzando los 27.819 millones de euros, de los que 680 son el beneficio neto. Aunque reduce un 6% su beneficio neto con respecto al año anterior, la empresa ha incrementado su cuota de mercado un 0,8%. La sexta ola de coronavirus ha provocado el contagio del 5% de trabajadores, a lo que se le suma aumento de los costes en energía (+36%), materias primas (+28%) y transporte (+65%), y un IPC en torno al 5%.
El presidente valenciano ha explicado que esta subida de estos costes "implica tomar decisiones a veces difíciles, aunque nos pese a las empresas. Muchas de ellas todas necesarias, unas molestas y otras impopulares. Pero tenemos una máxima y es que los ingresos tienen que ser superiores a los gastos". Según él, se debe cambiar la fórmula de calcular el precio de la energía, rebajar el IVA y reducir al máximo la burocracia. También ha comunicado que Mercadona no optará a participar en ningún proyecto financiado con los fondos de recuperación Next Generation que vienen de Europa.