Los jefes de Gobierno de la Unión Europea se reunieron ayer jueves en Versalles para discutir la agresión militar de Rusia y no ocultaron las aspiraciones de Ucrania de formar parte del bloque comunitario, mientras prometen reforzar las relaciones con la nación ucraniana.
En el comunicado posterior a la reunión señalaron que la invasión “viola de manera flagrante el Derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas y menoscaba la seguridad y estabilidad europea y mundial”, además de responsabilizar de la agresión a Rusia y Bielorrusia, cuyos responsables tendrán que “rendir cuentas por sus crímenes”, apuntan.
Aplauden la valentía del pueblo ucraniano defendiendo su país y los valores de “libertad y democracia”. El comunicado expresa que la UE y sus estados miembros “seguirán proporcionando apoyo político, financiero, material y humanitario de forma coordinada”, así como ayudar a la reconstrucción del país una vez la guerra haya finalizado.
Sin embargo, los líderes de la UE han descartado la petición de las autoridades ucranianas de acelerar el procedimiento de adhesión para ingresar en la UE por la vía rápida. Emmanuel Macron ha pedido cautela puesto que es un país que se encuentra en guerra y, por lo tanto, no se producirá una anexión inmediata del territorio a la Unión.
“El Consejo ha actuado con celeridad y ha pedido a la Comisión Europea que presente su dictamen sobre esta solicitud de conformidad con las disposiciones pertinentes de los Tratados”, remarcan, y mientras tanto, continuarán estrechando vínculos para ayudar a Ucrania “a seguir su senda europea”.
Los distintos gobernantes no son optimistas sobre un reciente alto al fuego y se fijan dos objetivos claves para un futuro próximo: aumentar el gasto en defensa y reducir la dependencia energética de Rusia, a la vez que España espera que se considere su propuesta de desvincular el precio del gas de la factura de la luz para el próximo Consejo, que tendrá lugar los días 24 y 25 de marzo.