España fue visitada el año pasado por 31,1 millones de turistas internacionales, casi un 65% más que en 2020, cuando el sector turístico se derrumbó debido a la crisis sanitaria causada por la pandemia del COVID-19.
Los datos han sido publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y señalan, que a pesar de la fuerte subida, la cifra es un 62,7% inferior a registrada en 2019, cuando se anotaron 83,5 millones de viajeros.
Y la tendencia se mantiene con el resto de datos a analizar, crecimiento con respecto al 2020, pero sin alcanzar los números previos a la pandemia por coronavirus. Respecto al gasto de turistas extranjeros en nuestro país, se disparó un 76% en comparación al año pasado, pero en referencia al 2019, fue más de un 60% inferior.
Reyes Maroto, ministra de Industria, Comercio y Turismo, realiza una valoración positiva del último mes de diciembre, que ha sido “mejor de lo previsto” y señala que la variante ómicron “no ha tenido el impacto negativo esperado” en el sector. Prosigue afirmando que 2022 será el año de la “recuperación del sector”, en el cuál España aprovechará sus “fortalezas” frente a otros destinos.
24,4 millones de la cifra total de turistas que visitaron nuestro país lo hicieron por vía aérea
Si observamos los datos de procedencia de turistas, los principales fueron Francia, Alemania y Reino Unido, destacando la subida del país germano, un 117,3% más que en el año 2020, lo que indica la confianza que ha transmitido nuestro país como destino turístico.
Baleares lidera el ranking de comunidades autónomas en cuanto al número de turistas, un 20,3% del total, y al gasto, con 7.272 millones invertidos en la región. Otros destinos estrella para los turistas fueron Cataluña y Canarias, siendo las islas el que mejores números registra este último diciembre.
La motivación para viajar ha sido mayoritariamente por ocio, recreo y vacaciones, y el gasto de los turistas se ha centrado en actividades, seguido del alojamiento y los gastos en manutención. Más del 60% del gasto total fue de viajeros que se alojaron en complejos hoteleros.