Una nueva variante del SARS COV-2 ha sido detectada en Sudáfrica, presentando un total de 32 mutaciones, lo que supone más cambios en su estructura molecular con respecto al coronavirus original originado en Wuhan (China). Por el momento, son 82 los casos confirmados de pacientes contagiados de la nueva variante, calificada por la comunidad científica como "un gran salto en la evolución" del estudio virológico.
Se ha bautizado como B.1.1.529, aunque es probable que la Organización Mundial de la Salud (OMS) le dé un nuevo nombre con la letra griega nu en la reunión de urgencia que ha convocado este viernes, para analizar la peligrosidad de la nueva variante y establecer un plan de acción de cara a la identificación de esta en Botswana, Sudáfrica y en un viajero de Hong Kong.
El director del Centro de Respuesta Epidemiológica de Suráfrica, Tulio de Oliveira, se ha reunido ya con la cúpula de la OMS, para trasladar su preocupación acerca de la propagación de esta variante, que ya supone el 90% de los casos detectados en el área de Johannesburgo, capital de Sudáfrica. De Oliveira señala que hay motivos para pensar que esta variante tiene un alto grado de transmisión, lo que podría suponer una alteración en la eficacia de las inoculaciones a nivel mundial. "La cuestión fundamental que debe ser respondida es qué efectos tiene sobre la vacuna", ha indicado el director del orgnaismo.
La nueva variante
En concreto, esta nueva variante tiene 50 mutaciones, en total, pero más de 30 están en la proteína S. Se ha llamado B.1.1.529 y pertenece al mismo linaje que alfa. Acumula así 32 mutaciones en la proteína espiga, incluidas dos en un un área muy concreta de esta, el sitio de corte de la furina.
La constante mutación del virus está en su naturaleza, por lo que las nuevas variantes no suponen gran sorpresa para la comunidad científica. Asimismo, no todas las nuevas versiones tienen por qué representar un peligro añadido o el mismo grado de este. Tampoco los expertos han sabido demostrar que la presencia de determinadas mutaciones de manera aislada impliquen una misma consecuencia de mayor infectividad o resistencia a anticuerpos en todas las variantes donde esté presente. El principal problema que se perfila ahora es que el país africano solo cuenta con un 24% de la población vacunada con la pauta completa. Desde la OMS, el responsable científico Soumya Swaminathan ha comunicado que la reunión convocada permitirá calificar a esta variante como "de interés" o "preocupante".