La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha mostrado su satisfacción por el acuerdo alcanzado entre el PSOE y Unidas Podemos para coordinar la derogación de la reforma laboral. Asimismo, ha negado cualquier tipo de discrepancia sobre su contenido y señala que este pacto está “totalmente alineado” con la propuesta que habían planteado.
Calviño ha asegurado que el Gobierno apuesta por el diálogo social y por la recuperación del consenso con los agentes sociales. El objetivo, según explica, era lograr alcanzar una postura “única” sobre la reforma remitida a Bruselas que se recoge en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. "Por parte del Gobierno, vamos a tratar de tener una aproximación lo más constructiva posible para recuperar los consensos que se rompieron en la última década y tener el mayor de los acuerdos", ha destacado.
La responsable financiera del Ejecutivo ha lamentado el “tremendo ruido” que se ha generado, la crispación de los medios y ha defendido su actitud “respetuosa y constructiva” en todos los debates. También, señala que es fundamental que el marco laboral refleje “el nuevo contrato social y la realidad del siglo XXI”.
La vicepresidenta indica que el Gobierno se ha fijado una manera diferente de salir de la crisis mediante una nueva legislación laboral, que permita crear empleos de calidad, contratos estables e invertir en capital humano. "Soy de las que está convencida de que los agentes sociales también lo ven así. Tenemos hoja de ruta y de aquí a final de año tenemos que llegar a ese acuerdo para que cuanto antes haya seguridad jurídica", ha remarcado.
Además, respecto al revuelo creado durante las últimas semanas ha añadido que el grado de crispación de la política española “no tiene comparación” con la que se genera en el resto de países y cree que la tarea del Gobierno es reducirla “y no alentar ese tipo de situaciones”.