Se trata del hombre de mayor confianza de Pedro Sánchez y en quien ha delegado las negociaciones más arduas del Gobierno, como la exhumación de Franco y las comunicaciones con la familia del dictador o las negociaciones para la formación del Gobierno de Coalición con Podemos.
Félix Bolaños, nacido en Madrid en 1975 y licenciado en Derecho por la Universidad Complutense, donde se convirtió en el numero uno de su promoción. Desde 1998 comenzó a ejercer la abogacía, trabajando incluso en Uría Menéndez. En 2005, obtuvo la única plaza convocada de letrado asesor en materia laboral, sindical y de Seguridad Social en el Banco de España, donde más adelante también ejerció de jefe de la división de Asesoría Jurídica Laboral y Documentación Jurídica.
Militante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en Madrid, fue miembro del Comité Regional del PSOE de Madrid. De igual manera, desde septiembre 2017 hasta agosto 2018, ocupó el puesto de secretario de la Fundación Pablo Iglesias, donde aún se mantiene como patrono.
Ahora, Sánchez ha querido ir más allá con la renovación de los ministerios y ha nombrado a Félix Bolaños ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, cargo que hasta entonces detentaba Carmen Calvo.
De esta manera, Sánchez ha dejado atrás las peticiones de Iván Redondo, que ejercía de director de Gabinete de la Presidencia y ansiaba ese mismo puesto. No solo no se lo ha concedido, sino que le ha dejado fuera de la Moncloa.
El abogado madrileño siempre ha sido uno de los hombres de confianza de Pedro Sánchez desde que éste llegó a la Moncloa. Es por ello, que desde 2018 al 2021 ocupó el cargo de secretario general de la Presidencia, momento en el que se ganó el renombre de: el negociador.
Sánchez siempre le ha delegado los asuntos de mayor trascendencia, como la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos, cuando Bolaños tuvo que redactar un engorroso decreto de exhumación y ser el interlocutor con la familia Franco, viajando con ellos en el helicóptero que trasladó los restos del dictador.
Igualmente, fue Bolaños el que llevó a cabo la complicada negociación con el PP para renovar el Consejo General del Poder Judicial y, además, junto a María Jesús Montero , negoció también con Podemos lo que dio lugar al "pacto del abrazo", posibilitando así la formación del primer Gobierno de coalición desde la II República.