A Madrid se lo llevó el diablo... ¡y hay que traerlo de vuelta!.

A Madrid se lo llevó el diablo... ¡y hay que traerlo de vuelta!.

Opinión

A Madrid se lo llevó el diablo... ¡y hay que traerlo de vuelta!. Es una expresión muy colombiana, de mi época cuando estaba de corresponsal en el país del narcotráfico. La corrupción, la mafia, la codicia sin fin...y el Cartel de Medellín tenían atemorizada a la población y al mismo tiempo ejercían una fascinación colectiva por el negocio, el contrabando, las entregas, la coperación de los mandos policiales y políticos, la trama financiera para evadir y lavar el dinero. La mafia y el crimen organizado lo impregnaban todo hasta el punto de hacer sentir a la gente que "a Colombia se la llevó el diablo". Parecía desolador, no se veía forma de salir de esa envolvente. Salvando distancias, y no como móvil el narcotráfico, sino el tráfico de influencias y la corrupción, las comisiones ilegales, evasión y lavado de dinero, etc, en la política del pelotazo inmobiliario y sanitario, generalizada en el PP madrileño, durante las últimas tres décadas, resulta difícl sacar a Madrid de este círculo vicioso. La clave, para traer de vuelta al Madrid de la decencia y de la gente honesta y trabajadora, está en los políticos y las políticas que se elijan. Este 4M tenemos una oportunidad de oro para revertir la situación. Exijamos un Madrid limpio y de progreso con un gobierno limpio, decente, solidario, que luche contra la precariedad y fomente el progreso y la recuperación económica así como los empleos perdidos durante la pandemia. Exijamos políticos y políticas decentes y comprometidos que traigan un #GobiernoEnSerio para Madrid.

 

Cuanto más se enjuicia, juzga, condena y encarcela a dirigentes de la cúpula del PP madrileño (también nacional) más les siguen votando los madrileños. Parecería que al votante de derecha, derecha, le fascinara la corrupción. Hasta tal punto de que a veces nos parecen convencidos de que "ser decente, hacer lo correcto, cumplir la ley", es de pringaos y en eso de la decencia, la izquierda y en especial el candidato Gabilondo, se pinta solo. Es considerado "soso" porque es sosegado; es considerado "flojo" porque no insulta, ofende o crispa; es considerado lento porque razona, propone y llega hasta el final de sus compromisos políticos para cambiar la forma de Gobernar en esta comunidad. En lugar de irse cañas por los bares, les anuncia ayudas directas (80 millones) en lugar de pavonearse por el centro de Madrid, se va a los barrios a prometer "erradicar la pobreza, ayudar a reactivar los negocios, recuperar la Salud y la Educación públicas...reactivar el empleo". ¿A quién no puede gustar esto?. Y sin embargo, las encuestas se fascinan por una candidata cómplice, en lo personal, con el delito de levantamiento de bienes familiares, o que oculta ser dueña de una sociedad llamada Sismédica -de esas que ayudan a esquilmar la Salud Pública- y que, en lo público, prefiere dejar que las UCIs se llenen de pacientes, antes que vaciar los bares. "Se puede proteger la Salud y la Economía", ha dicho Gabilondo. "Pero hay que hacerlo en serio".

Gürtel, Púnica, Lezo, Kitchen, Campus de la Justicia, Papeles de Bárcenas, Caso Rato, Caso Granados, caso Ignacio González, Caso Canal Isabel II, Funeraria de Madrid, son casos judicializados de corrupción que mantenienen, o ha mantenido, al menos a cincuenta dirigentes de la cúpula del PP madrileño, y alguno nacional, en la cárcel, libertad provisional, o continúan bajo sospecha o instrucción. En los aleros de todos estos casos, se encontraban dos jóvenes políticos, Pablo Casado (jefe de gabinete de Rajoy) e Isabel Díaz Ayuso (community manager del perrito de Esperanza Aguirre). Y aún así, esto no es suficiente para que el electorado de derechas/derechas se muestre algo más exigente a la hora de otorgar su voto.

Quizá, el dinero lo puede todo, y ese dicho de que quien sabe robar sabe hacer dinero, fascina a los votantes inamovibles de la derecha/derecha madrileña. O quizá habría que pensar aquello de que nos roben ¡pero que nos dejen algo para robar nosotros!, un dicho muy extendido en países como Colombia o Argentina. En estos tiempos es la codicia la que mueve el mundo. Y los votantes del ultracapitalismo, ultraliberalismo, neocom, se han puesto al día enseguida. Los otros, los que levantamos todos los días la persiana, vamos al tajo, educamos a nuestros hijos en valores, creemos en lo público, nos jugamos el patrimonio creando puestos de trabajo, pagamos religiosamente nuestros impuestos, todavía no nos hemos enterado en qué momento nos cambiaron el rumbo y los valores de la sociedad. Otra explicación no encuentro porque la retina no puede olvidar tan fácilmene el desfile de políticos "populares", entre la Audiencia y la Cárcel de Soto del Real. Ni los maletines de dinero negro volando a bancos suizos y paraísos fiscales.

Una corrupción sistematizada que ha amparado a los dirigientes afincados en la Puerta del Sol, con presidentes, vicepresidentes, consejeros, alcaldes o tesoreros, enjuiciados, condenados y cumpliendo pena y otros en, libertad condicional. Desfiles que recuerdan a la mafia siciliana y que al igual que no me cabe duda de que fascina a muchos en el país vecino, parece haber llegado a España, de la mano del PP, para quedarse. Series como "narcos" "el cartel de Sinaloa" o "la fiscal de hierro" parecerían reproducirse con fruición en estos edificios, obviamente salvando como trama los crímenes y asesinatos, pero dejando los sobornos, maletines y lavado de capitales. Obviamente, aquí en Madrid se trafica con las influencias, las coimas, la financiación ilegal, caja B, sobres de dinero, evasión a paraíses fiscales y lavado, actitudes propias de las organizaciones delictivos, según consta en sentencia judicial la Audiencia Nacional. Todo ello en torno a conseguir el poder para hacer más negocios, primero fueron los pelotazos inmobiliarios, y cuando esto se ha agotado, han sido los pelotazos sanitarios. Y es que no deja de sorprender que pareciera que a los votantes de la derecha de este PP, les encandile la fullería y los juegos de tahúr, y para ellos, aquí los bobos, somos los otros, los que exigimos a nuestros políticos que cumplan a rajatabla las reglas del juego limpio y los que se toman en serio las normas democráticas y el Estado de Derecho y procuran no ensuciarse en el fango. Es imposible jugar decentemente con quien infringe todas las normas todo el tiempo. Y cuando se le piden que explique su programa contesta: "manzanas traigo".

Poco importa que la candidata Ayuso haya estado envuelta en un levantamiento de bienes familiar, donde el padre tuvo problemas con un préstamo no devuelto a Avalmadrid, y del que no respondió, poniendo los bienes a nombre de la hija, lo cual supone incurrir en un presunto delito. Poco importa, que la actual presidenta en funciones de Madrid, haya incurrido en otra trampa, al ocultar -como exige la ley de transparencia y el Reglamento de la Asamblea- el nombre de la Sociedad médica de la que es dueña al 50% junto con su hermano. La empresa se llama Sismédica SL. En cualquier partido honesto y transparente, esto le inhabilitaría voluntariamente para ejercer el cargo. Pero en el PP eso es pecata minuta.

Por menos han dimitido, hace poco más de dos años, dos ministros del Psoe, Carmen Montón y Maxim Huerta, en la primera legislatura de Sánchez. Algo tan sano como dimitir, cuando un político se encuentra envuelto en asuntos de dudosa transparencia, algo frecuente y recomendable en las democracias europeas, aquí en España, especialmente en la derecha, nada de nada. Sólo se van cuando el juez les ha mandado camino de la cárcel de Soto del Real. De hecho, entre los 12 ministros dimitidos desde la reciente democracia, diez son socialistas: Narcís Serra, Julian García Vargas, Vicente Albero, Antoni Asunción, Jose Luis Corcuera, Julián García Valverde, Alfonso Guerra, Miguel Boyer. Algunos alegando cansancio, otros escuchas ilegales, otros no declaración de patrimonio…Pero de todos ellos, ninguno por corrupción. Del lado del PP, solo han dimitido dos, Manuel Pimentel y Alberto Ruiz Galardón, también los dos por asuntos administrativos y no de corrupción política.

Pero de siempre se ha dicho que la mejor manera de librarse de tener que dar explicaciones es un buen ataque, y a ser posible que sea distorsionado, como si lo expresara un chiflado. Contra uno que se hace el loco, poco debate fructifica. Fíjense si no. A la presidenta en funciones y candidata Ayuso se le pilla en un renuncio y se le piden explicaciones por haber ocultado el nombre de Sismédica SL, respuesta: “Yo a los asuntos de Podemos no respondo”. ¿Asuntos de Podemos?.”Pues si, mire, es que Podemos me ha puesto una denuncia”, sin comentarios.

A la pregunta de por qué el mundo entero impone medidas de restricción de movilidad y cierre de bares y restaurantes… para bajar los datos de contagio de la pandemia. Y el por qué, al contrario del resto de las capitales españolas, ella ha convertido a Madrid en un Oasis de borrachera y fiesta. Respuesta de Ayuso, con verborrea imparable, hablando por encima de cualquier periodista que le pregunta sin dejarle exponer sus cuestionamientos: “pues mire, los datos suben o bajan, ahora Madrid está muy arriba, pero también, otras comunidades han estado muy arriba y nadie les ha dicho nada… Tienen madrileñofobia, [“la seño”] [o sea Sánchez] es que nos tiene manía… Y claro, si nos hacen cerrar perimetralmente, como Madrid tiene poca superficie y mucha población… pues la gente se tiene que quedar en sus casas y allí se contagia… Si estuvieran en los bares, no se contagiarían tanto… Y gracias a los bares, Madrid está mejor que otras Comunidades (Sic) Madrid no se puede comparar a otras provincias… porque Madrid es España dentro de España, Madrid se tiene que comparar a las grandes capitales europeas…”.

Pues mire, Señora Ayuso. Vamos a comparar a Madrid con las grandes capitales europeas. Con los datos de que disponemos, mientras en Madrid se ha estado, prácticamente siempre, de media, por encima de los 300 acumulados por cienmil, durante 14 días, en Berlín, París, Bruselas, Hamburgo, Amsterdam, Estocolmo, Milán, etc, no superaban los cincuenta, cien, o ciento cincuenta, en el peor de los casos, durante las primeras olas. Actualmente muchas comunidades de España están por debajo de los 150 (Valencia, 36; Murcia, 67; Galicia, 82; Extremadura, 138. Asturias, Cantabria, Castilla la Mancha y Extremadura por debajo de 200 por cienmil. Cataluña y Andalucía, con mayor población que Madrid en torno a 230. Mientras que Madrid (prácticamente en todas las olas a la cabeza de contagios y UCI) está acercándose peligrosamente a los 400 por cienmil. Son cifras cambiantes, si, pero qué casualidad que Madrid [con su estilo contracorriente frente a toda Europa] no solo siempre ha estado entre los primeros puestos de alarma máxima con más afectados, y siempre por encima de la media, nacional y europea, sino que además hay un indicador que hunde a Ayuso, es la letalidad.

La estrategia de la incontinencia verbal, con frases inconexas y discurso desbaratado no dejando lugar a que los periodistas le contesten con los datos reales, es más vieja que la tos. No nos hace ninguna gracia. Y por mucho que se saque de la manga datos amañados. Lo que hunde realmente su gestión de la pandemia son los datos de letalidad en la comunidad de Madrid. Y es que la “musa de la derecha madrileña”, mientras se pasea por las terrazas del centro de Madrid, no puede ocultar la cifra de fallecimientos acumulados desde el inicio. (Estos son los datos publicados por el periódico Público, recogidos de la fuente Statista que estudia la incidencia en 150 países con sus capitales):

Madrid: población 6,5 millones / muertos 14.662 / muertos por millón, 2.207. Londres: población 9 millones / muertos 15.408 / muertos por millón 1.715. París: población 12,2 millones / muertos 17.064 / muertos por millón 1.397. Roma: población 5,9 millones / muertos 6.932 / muertos por millón 1.179. Berlin: población 3,6 millones / muertos 3.097 / muertos por millón 849

Además, según los datos de la Universidad John Jopkins de Estados Unidos, Madrid acabó el año pasado siendo, con diferencia, la capital con mayor letalidad de toda Europa. Algo que también ratifica un estudio de la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido (ONS). Por si hiciera falta más, según las estadísticas de Sanidad, Madrid está, practicamente desde el principio de la pandemia, en un colapso de UCIs, muy cercano al 40%, mientras lo recomendable es que no pase del 20%, ya que a partir de esa cifra se considera situación de extrema alarma. Ante estos datos, la “musa de la derecha”, se pasea cual chulapa por sus barrios de cayetanos y niños pijos negacionistas. Pero lo que no hace es pasearse por las salas y UCIs de los hospitales, o al menos por los despachos del personal y los sindicatos sanitarios, a quienes no les hace ni puñetera gracia los dislates y ocurrencias de esta presidenta a quien llevan años abucheando su gestión y reclamando un mínimo de respeto, decencia y responsabilidad.

Si nos vamos a la gestión de las residencias de mayores, ya es para echar lágrimas negras de dolor, por las muertes y el abandono que han sufrido nuestros mayores, especialmente en las residencias de la comunidad de Madrid, durante toda la primera y la segunda ola, hasta que llegaron las vacunas solidarias conseguidas por la Comisión Europea, para todos los países miembros y gestionadas por el Ministerio de Sanidad. Con todo este reguero de enfermedad, dolor y muerte que deja la pandemia ¿aún le queda ánimo a la presidenta para pasearse por los bares y dejarse piropear?.

Su política, aparte de confrontar con el Gobierno Central, ir a la contra y decir a todo no, no ha existido. No ha aprobado los presupuestos. No ha concedido ninguna ayuda directa a la hostelería. A pesar de haber recibido millones del Gobierno central destinados a tal efecto. Para ella, la política se tasa en decir que no a Sánchez, desafiar al Gobierno permanentemente y decir que no a todo, con su carita de musa de porcelana. El papel de Ayuso en la comunidad de Madrid, no resite análisis, ya que ha sido nulo. Se ha basado en no distinguir preguntas ni respuestas. Le ha cogido gusto al dislate y se ha especializado en salirse por la tanjente, irse por los cerros de Úbeda.

Los hosteleros o comerciantes madrileños no han visto ni un solo euro de los 11.000 millones de euros que ha dado el Gobierno central para el sector. De ellos, 7.000 millones, iban en ayudas directas y otra, en moratorias y amortizaciones, o exención de impuestos. En general, dinero que llega a los negocios para su sostenibilidad y solvencia económica. Infomes financieros solventes avisan de que sale más al Estado las enfermedades y las muertes, que las ayudas a las empresas. En lugar de bares y borracheras, #GobernarEnSerio, significa conceder a Madrid avales del ICO por valor de más de 24.000 millones como ha hecho un #GobiernoEnSerio como el que preconiza Gabilondo. Además, Madrid recibió alrededor de 3.000 millones de euros en ayudas directas proveniente del paquete de 16.000 millones que el Gobierno de España destinó durante 2020 a paliar los efectos de la Covid-19. Se trataba de un plan de inversión que quedó dividido en cuatro grandes plazos. El primero se materializó en el verano de 2020 y supuso para Madrid la inyección de más de 1.200 millones de euros para que el ejecutivo madrileño lo gastará exclusivamente en reforzar la Sanidad. Pero Díaz Ayuso solo destinó la mitad del dinero a Sanidad -hay demasiadas empresas familiares y amigas que viven de desmantelar la Sanidad Pública madrileña- y el resto lo dedicó a “tapar agujeros” e incluso a financiar proyectos taurinos y religiosos.

Nada se sabe, ni nada ha dicho Ayuso, de los proyectos que le ha pedido el Gobierno de Sánchez, y que debería haber finalizado antes del 30 de abril para ser financiados, dentro del Plan de Reconstrución, Desarrolo y Resilencia europeo, dentro del paquete de los 140.000 millones que llegarán a España desde Bruselas. Claro, entre otras cosas, Ayuso ha preferido convocar elecciones antes que aprobar los Presupuestos Regionales, que incluían ayudas de 600 millones de euros para ayudar a empresas, pymes y autónomos. Además, había partidas destinadas a las políticas activas de empleo y para rescatar a los trabajadores que estuvieran en un ERTE. Todo eso decae por la decisión de la presidenta de llamar a los madrileños de nuevo a las urnas.

Nada de proyectos, nada de programas, nada de presupuestos. Ayuso a lo suyo, al surrealismo, pero del estilo trumpiano: “España me debe una…” “España me debe dos…” “España me debe tres…”. Más bien, usted le va a deber una, y bien gorda a Madrid, cuando el día 2 de mayo, a dos días de las urnas, organice una corrida de toros masiva, con 6.000 personas, en la Plaza de las Ventas de Madrid. Ya se les ha olvidado la machaconería sobre las concentraciones del 8M, del 2020, previos a la declaración universal de la pandemia. Ahora, en plena cuarta ola, usted a lo suyo. La codicia del poder al precio que sea. Lo dicho, hay que recuperar Madrid para que regrese a la cordura.

Noticias relacionadas

INFORMACION SOBRE LA PROTECCIÓN DE TUS DATOS


Responsable: S.E.I. EDETRONIK. S.A

Finalidad: Envío de información solicitada, gestión de suscripción a la web y moderación de los comentarios.

Datos tratados: Comentarios: Datos identificativos (en el caso que te registres en la web) y comentarios.

Legitimación: Consentimiento del interesado.

Destinatarios: Utilizamos MDirector como plataforma profesional de envío de mails. Nos permite ofrecerte un servicio libre de SPAM y con total confidencialidad. Ellos únicamente almacenarán tu correo para poder realizar el envío.

Derechos: Puedes acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos que detallamos en el siguiente link

Información adicional En este link dispones de información adicional y detallada sobre la protección de datos personales que aplicamos en nuestra web.

CERRAR