El primer ministro británico, Boris Johnson, ha reclamado a la Unión Europea más cooperación, con vistas a no llegar a ningún acuerdo en lo que atañe al libre comercio entre Reino Unido y Unión Europea antes del 15 de octubre, fecha límite para cerrar dicho trato.
Ante la posibilidad de no alcanzar ningún acuerdo con el Consejo Europeo antes de la fecha prevista, Johnson asegura que ambas partes deberán estar preparadas para aceptar ese resultado y “seguir adelante”, tal y como informa la agencia de noticias Press Association.
El primer ministro también ha afirmado que este “sería un buen resultado para el Reino Unido”, ya que sus relaciones comerciales seguirían rigiéndose por los acuerdos fijados por la Organización Mundial del Comercio.
Si no se alcanzara este pacto, tendría lugar un Brexit sin acuerdo, con una ruptura económica abrupta, que traería cuestiones de vuelta sobre la mesa como las fronteras físicas o los aranceles. Preocupa particularmente una nueva legislación sobre mercado interior que anularía los acuerdos del Viernes Santos, y por la que se restaurarían las fronteras físicas en Úlster, en el paso entre Irlanda e Irlanda del Norte (Reino Unido).
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha insistido en que respetar este pacto por parte del Reino Unido no es solo una obligación de acuerdo con el Derecho Internacional, sino un requisito indispensable para todas las futuras relaciones entre ambos bloques.
La ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya, ha afirmado de manera similar en una entrevista concedida a RNE hoy mismo, que apuesta por que España alcance un acuerdo para que se produzca el Brexit, pero que se está preparando si este no llega a concluirse. Al hilo de la posible vuelta a la frontera física entre Irlanda del Norte e Irlanda, la ministra ha afirmado que "es un poco más difícil construir más acuerdos si no se respetan los ya acordados".
Por último, la ministra remarcó que, del mismo modo que Reino Unido dice que “Brexit es Brexit”, la Unión Europea defiende que lo acordado es lo acordado.